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CURIOSIDAD DIVINA

La máquina estaba ahí, con su redondo y brillante botón. El dedo de dios hizo lo que no debía hacer: lo oprimió.

ADICCIONES INZOOPORTABLES

—Puedo soportar que traigas el trabajo a casa, pero a la cama ¡no! —le dijo la esposa al dueño del zoológico.

CONFESION

Yo soy lectora. Las palabras que escribo son un espejo.

Agua

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Fractal de universos, desde una gota al océano.
Sin color, los crea todos.
Sin sabor, ¡qué bien sabe en un día de calor!
Sin olor, cuando es mar, huele a vida.
Refleja, pero no se ve si se mira en un espejo.

The Mountain

.


The Mountain from TSO Photography on Vimeo.

Nada está fijo.
Rutilantes estrellas
nos miran mirar

(a los viejos amigos de Ficcionario)

Máquinas

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Sorda cadencia
que arrastran las máquinas
al mediodía

Cenizas 5



Despoblándome

Me retiro a meditar. Volveré y seré una sola.

Cenizas 4



Ultima voluntad

El día que yo muera, cuenten que tenía sentido del humor y sinsentido del amor…

Cenizas 3



De madres y otros demonios

Silencio absoluto. Mis niñas duermen. Puedo jugar…

Silencios

Me ahoga el silencio.
Por favor, no le maten
que cante el grillo.

Cenizas 2



Hogar

Hay viajes que terminan en el principio. Los llamamos regresos.

Cenizas 1



Prisa

El cielo no me quiere esperar.

Ventaja

Han saltado todos, les doy ventaja: Paracaídas como flores van abriéndose uno a uno. Ahora salto yo, que sin corola pronto les dejaré atrás.

Dulce hogar

«¿Nostalgia? Ya te adaptarás al Sahara. Mientras, que Londres venga a ti: Toma.»

Me fui. Abrió el paraguas y un aguacero arruinó su vestido.

Umbrae 9

Hace años maté a su sombra y la reemplacé: Sigo a Elena de día y la hago mía cada noche. Así que no alucina, doctor. Déjela en paz.

Anhelo

¡Décadas irguiéndome y acabar de pronto así! Comienzo a perder el equilibrio. Si al menos pudiera caer sobre un par de leñadores…

Adornos

Se puso flores en la cabeza. Pensamientos.

Auténtico

Tras la caída del régimen, el verdugo fue llevado a juicio para responder por sus actos. «Yo nada sé de política; maté por vocación.»

El abrazo

Me rodeas con tus brazos y te rodeo con los míos. Estamos rodeados.

Hablando de fábulas…

Cuentan que Esopo pensó invertir en especias lo que ganara con su Fábula de la lechera, y hacerse rico con los beneficios de la venta.

Puro cuento

Érase una vez unas moralejas confabuladas.

Conjugando el verbo amar

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Cuando pasaron de las palabras a los hechos, conjugaron el presente de amar con un futuro perfecto.

Con-textual

—Esto será una metaficción —afirmó el escritor.
—¿Y eso qué es? —preguntó su personaje, ocultándose avergonzado tras una interrogación.

>Homo Sapiens V

>Volví a la Tierra a visitar a las crías de mis crías. En su lugar, unos raros primates sin pelo me recibieron a golpes.

>Entrar

>

Imagen vía Plano Creativo

He cambiado todas las puertas de mi casa. Y ni por esas consigo entrar en razón.

>Domicilio conocido

>La casa del mago resultaba inconfundible por los conejos de humo que salían de la chimenea.

>Luna

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La Luna siempre viste de noche.

>Certeza

>Comprendí que había adquirido un alma de doble filo cuando vi mi imagen partida a la mitad en el espejo.

>Ausencias

>Medias y calcetines, frente a la lavadora, protestaban por sus compañeros desaparecidos.

>

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Vida conjugada: Tenía presente que los errores del pasado habían hipotecado su futuro. Por imperativo legal, estaba en libertad condicional.

El botánico dejó escrito en su epitafio: “Bonitas flores. Lástima no poder contemplarlas desde aquí abajo”.

No existen verdades absolutas. Aunque esta afirmación corre el riesgo de poder ser o no del todo cierta.

—Déme una oportunidad —pidió a la dependienta, durante las rebajas.

Nunca encontré mi camino, hasta que apareciste tú para indicármelo, advirtiéndome que lo tomara y no volviera nunca más.

Gritos ahogados salían del cuadro cada noche. Durante el día ella seguía posando, manteniendo la sonrisa fingida con la que fue retratada.

Si en el Universo no existen otros planetas con vida inteligente, entonces todo es un atrezzo para que no nos sintamos tan solos.

Fue amor a primera vista, tu silueta sobre la cortina.

El hombre lobo y la mujer loba dormían en camas separadas en las noches de luna llena.

No hay veranos en tu corazón de hielo.

Cuando desperté, había dejado atrás mis sueños. Viajaba, en avión.

Su mente tenía brillo, pero le fallaban el color y el contraste.

En nuestra vida todo rodaba bien por entonces. Vivíamos en un remolque.

—No estoy nada de acuerdo con su postura —dije al profesor de yoga cuando éste intentaba que yo pasara mis piernas por detrás del cuello.

Cuando Gulliver pudo darse cuenta de su error, ya era demasiado tarde para apagar la aspiradora.

Personalidad oculta

Tras el deshielo, el espantapájaros que se escondía bajo el simpático muñeco de nieve, volvió a mostrar su peor cara.

Dulce hogar

Hice construir mi nueva casa junto al lago. Era tan hermoso su reflejo, que me mudé a vivir en él. Ahora tengo la luna al alcance de la mano.

Rayos X

Las últimas radiografías lo confirmaron: me tienes enamorado, hasta los huesos.

Desamor

Al tronco se le rompió el corazón, cuando ella grabó el nombre de otro en su corteza.

Festejo

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La cometa celebró por todo lo alto su recién estrenada libertad.

Tentaciones

En las dietas, el que flaquea no adelgaza.

La ruta del vidrio

A causa del embotellamiento los barcos se vieron obligados a cambiar sus rutas.

Feliz pena

Cumplió una dulce condena tras las barras de chocolate.

Fuera formalidades

Rompimos el hielo a picotazos. Y es que las cacatúas somos muy comunicativas.

Sonidos

En la palabra cántaro el agua se vuelve música…

Jocoso

El sastre del pueblo era conocido por tener un humor hilarante.

Mala suerte

El señor William Zweig no estuvo de acuerdo con que el Titanic se desalojara por orden alfabético.

El nuevo cartero

Cuando llegó el nuevo cartero al barrio, los vecinos no dejábamos de tener quejas sobre él. De hecho, pensábamos denunciar la situación ante el Jefe de Correos, pues ese empleado repartía las cartas aleatoriamente, sin tener en cuenta a quién iban dirigidas.
Esa situación comenzó hace un año. Sin embargo, de nuestro enojo inicial y de las reuniones que mantuvimos los vecinos para tomar medidas, no se ha vuelto a decir nada.
Y es que el irresponsable cartero, sin saberlo, ha dado un nuevo sentido a nuestras vidas. A Don Alberto le encanta recibir las demandas por impago que tendría que recibir Don Salvador. Alguna vez me ha comentado cuánto disfruta con esas amenazas y órdenes de embargo que le lanzan los bancos, sabiendo que no van dirigidas a él. Don Antonio está encantado con las ofertas de coleccionismo que recibe, que iban dirigidas a Don Luis, el maestro. Ya ha comprado varias colecciones de libros y alguna otra de relojes y figuras de porcelana.
Y yo… cómo voy a protestar, si he descubierto el amor en las cartas de Julia, una deliciosa desconocida que se dirige a alguien cuyo nombre es igual que el mío.
Un año después, en lugar de quejarnos, creo que echaremos de menos a este cartero insensato, el día que decidan sustituirlo.

Ilustración: “Leyendo una carta” (1980), de Howard Hodgkin

Errar es humano

El genio me concedió un número ilimitado de deseos. El último que le pedí fue que lo dejara todo tal y como estaba antes.

Con hilos de seda

Paseábamos por el frondoso bosque. Ella tomó un hilo de seda entre los dedos.
—Me encantan las mariposas —comentó.
Cuando la miré para contestar, estaba siendo devorada por una descomunal araña.

Las caravanas de la Ruta de la Seda se mantenían en perfecta formación, gracias a que iban unidas por finísimos hilos.

“¡Qué hermosa está!” —pensó el chimpancé al ver a su compañera antes de la actuación en el escenario del circo, toda vestida de seda.

Pese a que hiciera un frío extremo, las caravanas de la Ruta de la Seda siempre iban acompañadas por hileras de mariposas.

Haiku de sobremesa


Vamos quedando
sin árboles sin madres
que nos cobijen

Puente es una palabra extrema

Hay caricias que son puentes, otras: precipicios. (Carmen María)

Cada madrugada es un puente colgante. (Ikal Bamoa)

Los besos volados son puentes colgando en el vacío. (Carmen María)

El presente es un puente interminable. (Ikal Bamoa )

Hay frases que no son puentes, son abismos. (Carmen María)

El tiempo es un puente que arde por ambos extremos. (Ikal Bamoa)

Hay puentes invisibles entre los libros de la biblioteca, pasajes ocultos que sólo los personajes aventurados llegan a conocer. (Carmen María)

INDECISO: El puente colgante oscilaba entre una y otra orilla. (Carmen María)

Siembro puentes. Cosecho caminos con alas. (Ikal Bamoa)

Respuesta

¡Toc, toc! Llamé a su corazón, pero sólo me contestó un eco interminable.

El equipaje

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Llegué a la estación de tren en taxi, el mismo en el que pensaba marcharme cuando me hubiera deshecho de la maleta que me acompañaba, y que no permití que el conductor metiera en el portaequipajes.
La estación estaba bastante transitada a esa hora. Una maleta olvidada en una estación vacía resultaba demasiado sospechosa. Pero eran las 11:30 y, entre el tumulto, esperaba que nadie se percatara y pusiera en alerta a los agentes de seguridad antes de que yo hubiera huido.
Me situé en un lugar donde había bastante gente, cerca de las pizarras electrónicas en las que se anunciaban salidas y llegadas. La dejé en el suelo, junto a mis pies, y aproveché un momento en que nadie parecía mirarme para empezar a caminar. En principio despacio, como si paseara, pero conforme me iba alejando de aquella maleta de cuero y textil, a punto de estallar, fui aligerando la marcha. Atravesé la puerta de salida y, justo cuando iba a agarrar el picaporte del taxi —que me había estado esperando—, para abrir la portezuela, una mano se apoyaba en mi hombro:
—Señor, ha olvidado su maleta —una voz grave sonó detrás de mí.
Ya era la tercera vez que fracasaba. De nuevo no podía deshacerme de aquella pesada carga en la que había encerrado mis temores, mis malos recuerdos y las peores experiencias de mi vida. Tendría que volver a intentarlo. Quizá pudiera conseguirlo en la próxima estación…

Oscuridad absoluta

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En absoluta oscuridad, todo es insondable, etéreo… hasta que te golpeas con la esquina de la mesita de noche.

Blancanieves y…

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Blancanieves en el bosque esperando a ser despertada por su príncipe. Nunca imaginó que pasaría un taxi por allí…

Abrazo

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Los cubitos de hielo se fundieron en un cálido abrazo.

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